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lunes, 13 de septiembre de 2010

¿Cambio de Argentina hacia Cuba?




Puente Democrático
¿Cambio de Argentina hacia Cuba?
Por Gabriel C. Salvia
El pasado jueves 9 de septiembre, el Canciller Héctor Timerman envió la primera señal de lo que podría ser un cambio en la política exterior argentina hacia Cuba, en la cual se priorice la defensa de los Derechos Humanos, incluyendo en la relación bilateral a los referentes democráticos en la Isla gobernada desde hace más de medio siglo por el régimen dictatorial de partido único de los hermanos Castro.
En efecto, como lo hizo público el propio Ministerio de Relaciones Exteriores en su sitio de Internet, "Timerman recibió en su despacho a los ciudadanos cubanos Alejandro González Raga y Blanca Reyes, quienes habían solicitado un encuentro con el Ministro argentino para transmitirle su visión sobre la situación en Cuba. El Canciller escuchó con atención a los ciudadanos cubanos y reiteró la tradicional posición argentina en materia de promoción y protección los derechos humanos".
Luego de este valioso gesto solidario del Canciller argentino, el paso más importante que tiene que dar ahora es implementar en Cuba las recomendaciones que él mismo le proponía al gobierno de Néstor Kirchner desde su columna en la revista Debate, el 23 de enero de 2004.
En ese entonces, Timerman escribió: "Se puede discutir sobre cuál debe ser la política a seguir en el caso de Cuba y los derechos humanos. Y también se puede debatir si los Estados Unidos tienen la estatura moral para exigir una condena de las autoridades cubanas, mientras bombardean Irak y guardan silencio sobre las matanzas rusas en Chechenia, o apañan las dictaduras de China y Arabia Saudita, entre muchas otras...Si este gobierno no desea convertir a los derechos humanos en una política de Estado, al menos debería ser más solidario con los familiares de los presos políticos. Por ejemplo, en relación con Cuba, correspondería recibirlos, confortarlos y ser sus voceros frente al régimen castrista. ¿De qué sirve celebrar nuestras fechas patrias en la embajada argentina si en ellas están ausentes los disidentes? ¿Se puede aclamar la libertad y la independencia, mientras los familiares miran desde afuera porque no han sido invitados?".
Un planteo que le hizo a Timerman el ex preso político Alejandro González Raga, condenado en la oleada represiva de marzo del 2003 a 14 años de prisión por promover un referéndum conocido como Proyecto Varela, fue que la comunidad democrática latinoamericana deja en manos de los Estados Unidos las acciones solidarias con los opositores pacíficos al castrismo.
Al respecto, la Argentina debería ser el país más solidario con los activistas de derechos humanos en Cuba. Un motivo lo brindaba el Canciller Timerman en el mencionado artículo: "El pasado argentino nos coloca en la obligación de ejercer un rol de liderazgo que muy pocos países pueden intentar ocupar. Por ejemplo, en la lucha contra la violación de los derechos humanos y en la solidaridad activa con quienes se ven privados de ellos. Porque fuimos víctimas no debemos olvidar a las actuales víctimas". 
El otro motivo es el conocido papel de complicidad que tuvo Cuba con la dictadura argentina, incluyendo la decisiva acción de bloquear la condena a los militares en la entonces Comisión de Derechos Humanos de la ONU, algo extrañamente excluido de la Memoria.
El propio Timerman recordó en una entrevista "que los países que más ayudaron, los colegas que más ayudaron a obtener la libertad de presos políticos en la Argentina fueron los colegas de medios como New York Times, Le Monde, el Corriere della Sera, La República de Italia y El País de Madrid. Nunca escuché que Granma o Pravda hayan obtenido ningún tipo de influencia en la lucha por la libertad de expresión en la Argentina. Porque, en definitiva, no hay ninguna diferencia entre el concepto de prensa que tenía el general Videla que la que tiene Fidel Castro".
En consecuencia, sería deseable que, como Canciller, Héctor Timerman lleve a la práctica sus convicciones, implementando prácticas de diplomacia comprometida en Cuba como actualmente lo hacen allí muchos países -Suecia, Holanda y Estados Unidos- que durante la dictadura militar argentina fueron también muy solidarios con los activistas de Derechos Humanos.
Gabriel C. Salvia es Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL)
Fidel salió del clóset... y volvió
Por Pablo Díaz de Brito
Fidel salió, después de medio siglo, del clóset comunista ortodoxo...para volver a meterse adentro poco después. Había dicho: esto que construí en 50 años no sirve, en un "sincericidio" que recorrió el mundo (salvo la enclaustrada Cuba, donde la prensa no publicó una línea).
Luego, Fidel se desmintió de manera muy poco convincente. En aquella célebre declaración le faltó agregar: esto no le sirve a nadie salvo a mí mismo, que me hice construir un acuario con delfines amaestrados, que tengo una clínica toda para mí y hago lo que quiero en este país, que es todo, todo mío.
Ante el "outing" fidelista, los cubanólogos se lanzaron de lleno a exprimirse las meninges. La profesión alcanzó un rápido consenso hermenéutico: la apostasía de Fidel busca respaldar a su heredero y hermano menor, Raúl el joven, quien con apenas 79 años se ha embarcado en una renovación del sistema. Renovación que, por ahora, resulta casi imperceptible.
Entre los cambios merece citarse que desde hace poco los cubanos pueden cortarse el pelo en una peluquería concesionada por el Estado a sus empleados. Ocurre que allá por 1968 Fidel decidió que debía estatizar hasta las peluquerías. Cortarle el pelo a los ciudadanos era tarea indelegable del Estado socialista: las tijeras y los peines debían estar solamente en manos de peluqueros revolucionarios.
El asunto es que, ante la enorme percusión de su frase, luego Fidel dijo que fue mal interpretado y que se había divertido con esa evidente incomprensión de los periodistas gringos. Dicho de otro modo: se metió de vuelta al clóset.
Una hipótesis que no debe descartarse, empero, es que la frase original no fuera ni una ironía de Fidel, ni una jugada a favor del joven Raúl en el complejo tablero del PC cubano. Podría tratarse, simplemente, de mero espontaneísmo senil: Fidel se sabe en la última etapa de su larga vida y se despide con un sinceramiento brutal. El contexto en el que se hizo la nota avala esta hipótesis.
Más allá del alivio ortodoxo que trajo la desmentida, la frase del escándalo cayó como una bomba H entre la feligresía tardo-comunista. Hubo allí una ola de incredulidad seguida de la consabida negación ("es una operación yanki, es todo mentira"). Es que el castrismo argentino y latinomericano es aún más dogmático que el propio autor del dogma, el apóstata tardío Fidel.
Fuente: La Capital, (Rosario, Argentina)
Acerca de Puente Democrático
Puente Democrático es un proyecto del Area Promoción Internacional de los Derechos Humanos del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), cuyo objetivo es realizar acciones de solidaridad internacional para apoyar los esfuerzos de los demócratas que viven en países gobernados por dictaduras e incidir en la implementación de una política exterior comprometida con los derechos humanos por parte de los países latinoamericanos.
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