| Hoy se reunió la Organización de Estados Americanos (OEA) para decidir el destino de Honduras dentro de ese organismo. El Secretario General de la OEA José Miguel Insulza, presentó un informe que fue analizado por los miembros de la OEA en sesión extraordinaria. Es cierto que la situación es tensa en Honduras, pero no se han producido grandes choques en la población ni muertos. Además, las encuestas antes del golpe daban a Zelaya solo el 30% de apoyo, quizás, porque muchos estaban temerosos de la intromisión de Chávez en los asuntos internos de Honduras. Según el Sr. Insulza, no hay acogida de forma segura para el regreso a Honduras del Presidente Manuel Zelaya. Por ende no existe otra alternativa que aplicar el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana que señala: "Cuando la Asamblea General, convocada a un período extraordinario de sesiones, constate que se ha producido la ruptura del orden democrático en un Estado Miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, conforme a la Carta de la OEA tomará la decisión de suspender a dicho Estado Miembro del ejercicio de su derecho de participación en la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los Estados Miembros. La suspensión entrará en vigor de inmediato. El Estado Miembro que hubiera sido objeto de suspensión deberá continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro de la Organización, en particular en materia de derechos humanos. Adoptada la decisión de suspender a un gobierno, la Organización mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado Miembro afectado." El corresponsal Dan Rosenheck, de la revista The Economist en la América Latina, informó después de visitar Honduras que la constitución Hondureña no incluye ningún proceso legal de destitución a un presidente. El Presidente Manuel Zelaya violó las leyes y la constitución, pero al no existir una opción legal el error fue apresurar el secuestro y expulsión del presidente hondureño, Manuel Zelaya. Aparentemente no había una salida fácil. El Presidente Roberto Micheletti mediante CNN, desmintió el golpe y explicó que el proceso o constituyente que Zelaya pretendía consumar el domingo pasado, les obligó a efectuar una sucesión constitucional como indica el artículo 239 del Capítulo III de la Contraloría General de la República: "El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública."Micheletti reveló que está dispuesto adelantar las elecciones programadas para el 29 de noviembre, siempre y cuando, sea aprobado por el Tribunal Supremo Electoral y el Congreso Nacional de la República. No obstante, a la medianoche, los miembros de la OEA votaron por la suspensión de Honduras con 33 votos. El clamor de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner para no retornar a un pasado de barbarie por regímenes militares y de dictadura en la Argentina omitió que actualmente los cubanos aun viven bajo la más antigua dictadura del hemisferio. El Proyecto Varela, en condiciones difíciles, colectó el 5 de diciembre de 2005, alrededor de 11,000 firmas para una encuesta nacional según lo requiere la constitución cubana. ¿Dónde estaba la OEA y la justicia cuando la encuesta reveló que la mayoría de los cubanos prefiere la democracia a la dictadura? |
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